GALERÍA DE ILUSTRES DESCONOCIDOS. Pasos silenciosos por el camino de la música.

Posted on 6 julio 2011

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La muerte del saxofonista Clarence Clemons, miembro de la E Street Band de Bruce Springsteen y complemento perfecto del Boss, nos lleva a repasar la figura de músicos que vivieron a la sombra del éxito; de precursores de estilos que no vivieron una fama merecida; de productores y compositores de éxitos para otros… Gregarios del rock y el pop, perfiles imprescindibles que ayudan a entender la historia de nuestra música popular.

Artículo originalmente publicado en ZUM! Guía de Ocio. Julio de 2011.

Escucha la playlist de Spotify con algunos de los artistas mencionados en el artículo: Ilustres desconocidos – ZUM! 11_07

LA LABOR DEL SEXTO HOMBRE. Músicos a la sombra de La Estrella.

La figura del escudero musical abunda desde que se inventó el rock. Muchos han sido el andamiaje artístico de muchas grandes estrellas, llegando a adquirir personalidad propia, e incluso a eclipsar su jefe. Grandes bajistas, baterías o guitarras que han sacrificado su carrera en solitario para formar parte de un equipo ganador.

Clarence Clemons forjó su leyenda al lado de El Boss, y durante décadas giró con Springsteen y la E Street Band, además de ser el autor de los solos de saxofón de himnos como ‘Burn to Run’ o ‘Jungleland’. Su personalidad arrolladora le hizo destacar más allá de ser músico de acompañamiento de una gran estrella, y con sus compañeros de banda consiguieron el sonido característico que distingue a Springsteen como uno de los grandes.

A veces las circunstancias consiguen arrancar el nombre de un artista del anonimato y colocarlo junto a los más grandes. Este fue el caso de Billy Preston, un músico de estudio que consiguió tocar con gente del calibre de The Beatles, The Rolling Stones, Little Richard, Ray Charles, Elton John, Eric Clapton o Bob Dylan, entre otros muchos. Su influencia en las sesiones de grabación de ‘Let It Be’ hizo que se le conociera como ‘El Quinto Beatle’. Su carrera, desconocida para el gran público, es el ejemplo perfecto de jugador de equipo, un músico al servicio de la carrera de las estrellas a las que acompañó.

TÚ CANTAS EL ÉXITO QUE ESCRIBO. Compositores de hits.

Los engranajes de la industria musical a menudo esconden historias que poco tienen que ver con la producción artística, y se parecen más a una cadena de montaje. Paradigmático fue el caso de la Motown, imperio discográfico nacido en Detroit y que inventó su propio sonido, una mezcla de pop y soul que marcó varias generaciones. Las estrellas del sello a menudo cantaban canciones que estaban destinadas a ser éxitos, creadas “en el laboratorio” por músicos y compositores que trabajaban por separado y repetían fórmulas comprobadas como infalibles.

Este fue el caso de Carole King, compositora de éxitos para artistas tan dispares como Bobby Vinton, Billy Joel, Tina Turner, Dusty Springfield, The Monkees o The Byrds. Durante los años 60 fue una desconocida al servicio del éxito ajeno, y no fue hasta entrados los años 70 cuando despegó su carrera en solitario. Buena parte de su vida inspiró la película ‘Grace Of My Heart’, agridulce retrato de la factoría Motown , sus éxitos y sus sinsabores.

¿QUÉ TAL SI SUBIMOS ESA GUITARRA? Productores que manejan los hilos.

A la hora de definir un sonido, o acercar el sonido propio al exitoso o añorado, los músicos se ponen en manos de los alquimistas musicales, esos productores a menudo desconocidos, pero dueños de las claves para conseguir que una banda modesta suene como si llenara estadios.

Muchos de ellos, con el paso del tiempo y los trabajos discográficos se han hecho conocidos, pero sus inicios no fueron tan prometedores. Otros directamente no han dado el salto al mainstream al sentirse mejor atrincherados tras la mesa de mezcla, esperando que los grupos traigan sus ideas para moldearlas en el estudio.

Una figura que trascendió a sus grabaciones fue la de Phil Spector, creador del ‘Muro de Sonido’, esa amalgama de capas y capas de instrumentos que llegaban a oídos del público como un único y poderoso elemento. Trabajó con gente tan dispar como The Ronettes o Leonard Cohen, y fue un elemento decisivo en el sonido de la última etapa Beatle, así como de los trabajos en solitario de Lennon, Harrison o McCartney.

El Rock también cuenta con ejemplos de productores desconocidos para el gran público, pero con un enorme peso entre los músicos. Es el caso de Steve Albini, productor e ingeniero de sonido, por cuyo estudio han pasado los más importantes grupos de rock desde mediados de los 90, artistas que han buscado su sonido áspero y afilado, desde Nirvana a Manic Street Preachers, pasando por Jarvis Cocker, The Pixies, The Stogees o PJ Harvey.

LLEGARON DEMASIADO PRONTO. La muerte les pilló antes que el éxito.

Paradojas de la vida y la muerte, a algunos artistas el éxito les fue esquivo mientras estaban entre nosotros y sólo encontraron el éxito y la influencia una vez nos abandonaron. Carreras cortas que pasaron desapercibidas en su momento, pero que han servido de inspiración para generaciones posteriores gracias a minuciosos trabajos de arqueología musical.

Nick Drake era un delicado cantautor británico, dueño de unas delicadas y otoñales armonías cercanas al folk y al pop, y cuya carrera comercial pasó desapercibida para el gran público allá por los años 70. Su muerte prematura a los veintiséis años relegó sus canciones a circuitos especializados durante treinta años, y sólo la reivindicación de su música por parte de figuras de la talla de Robert Smith, REM o Paul Weller consiguió encumbrarlo como un poeta dulce y atormentado, influyendo en buena parte de los músicos de folk de generaciones posteriores. La inclusión de una de sus canciones en un anuncio de TV consiguió que sus discos se vendieran en un mes lo mismo que en treinta años de silencio.

Otro gran rescate fue el llevado a cabo por los amantes del jazz de la cantante Eva Cassidy, una semidesconocida intérprete norteamericana cuya voz melodiosa no fue conocida por el gran público hasta después de su muerte a los treinta y tres años. Sus grabaciones fueron emitidas tímidamente por la BBC y el efecto sorpresa fue inmediato, con millones de discos vendidos y el inmediato número uno.

PIONEROS DEL ROCK IBÉRICO. Galería de Ilustres patrios.

De entre músicos, compositores, productores o arreglistas podemos encontrar un buen puñado de personajes que ejercieron con pasión su cometido desde el segundo plano, ayudando a la consolidación de las carreras de otros grandes artistas.

El Sexto Hombre del Rock Español fue y será nuestro añorado Guillermo Martín, miembro de infinidad de bandas de rock a lo largo de décadas: fundador de Desperados, bajista seminal de Los Rodríguez, miembro de las bandas de Andrés Calamaro y Jaime Urrutia, Troglodita por derecho propio… su personalidad arrolladora añadió ese toque de pimienta a muchos himnos de nuestro rock, convirtiéndolo, con permiso de Julián Infante, en el Keith Richards español.

No hay grupo Indie que se precie que no anhele pasar unos días por el Puerto de Santa María para destilar el sonido preciosista y fronterizo del productor Paco Loco. Sus producciones se cuentan por docenas, y hasta se permite el lujo de hacer de instrumentista en álbumes y giras de amigos.

Tras carreras longevas que les dieron el merecido reconocimiento, compositores como Augusto Algueró o Alfonso Santiesteban llenaron décadas de música para artistas y películas, pasando de ser desconocidos artesanos a celebridades locales. Y eso, no todos lo consiguen. O no lo necesitan. Entre bambalinas la vida puede verse igual de maravillosa.

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Posted in: Cultura, Música, ZUM!