DE UN ALMA A OTRA ALMA. Breve repaso por la historia del RNB.

Posted on 9 noviembre 2010

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Bajo la etiqueta RNB, acrónimo de Rythm and Blues, se esconde un buen pedazo de la historia de la música popular norteamericana. Desde la posguerra mundial ha servido para dar cobijo a infinidad de estilos e influencias, y desde sus inicios minoritarios hasta su conquista de la música popular de todo el mundo, muchos han sido los artistas que han encontrado cobijo en sus siglas, ya fueran clásicos, modernos o transgresores.

Artículo originalmente publicado en ZUM! Guía de Ocio. Octubre de 2010.

 

 

 

LOS ORÍGENES DEL GÉNERO.

Nos situamos a principios de los años 50. Estados Unidos sale de la depresión en la que estaba sumido desde hacía casi treinta años, y de la que se despojó tras ganar una guerra. Los años felices necesitan su banda sonora y las grandes productoras buscan ese sonido fresco y efervescente que cautive a toda una generación.

Paralelamente, el éxodo de los negros a los grandes centros industriales del país (Los Ángeles, Chicago, Detroit…) consigue que su música se cuele en los circuitos comerciales, y así el jazz y el blues comienzan a ser escuchados por grandes masas de gente, adoptando su sonido como propio de un país en el que todavía el odio racial estaba muy patente. La cultura minaba, una vez más, los cimientos de una sociedad conservadora.

Así pues, la “race music” o música racial dejaba paso a un término mucho más amigable, el rythm and blues, acuñado por Jerry Wexler en 1948, que trataba de englobar todos aquellos géneros de música negra (exceptuando al gospel por sus connotaciones religiosas) que se realizaban en aquel momento.

A-WOP-BOP-A-LOON-BOP-A-BOM-BAM-BOOM!

Las primeras estrella del género.

 

La etiqueta de rythm and blues era un gran paraguas en el que todo el mundo podía refugiarse, desde las divas del Soul a los ásperos cantantes de Blues. No obstante se intentó definir el estilo como “una música que contaba con piano, una o dos guitarras, batería y saxo”, con patrones y ritmos muy marcados y coros de acompañamiento. A menudo los miembros de la banda vestían elegantes trajes y las letras de sus canciones parecían fatalistas, presa de amores imposibles y tragedias cotidianas.

Aunque no todo eran penurias en el primitivo rythm and blues. Muchos artistas negros vieron en esta nueva situación la posibilidad de hacer una carrera exitosa, y gracias a su peculiar mezcla de Jazz, Blues y Soul nacieron figuras como la de Ray Charles, orientadas a la línea más melódica, o como Fats Domino, chuck Berry o Little Richards, a la postre precursores del rock’n’roll.

Curioso es el caso de estos artistas, sobre todo Berry y Richards, quienes con su música sirvieron de inspiración a toda una generación de artistas negros (James Brown, Ottis Redding…), pero también a multitud de músicos blancos que llevaron a su terreno el sonido carnal y festivo para adecuarlo a las audiencias blancas. Quizás quien mejor encarna ese influencia es un casi desconocido Elvis Presley…

COME ON!

El género cruza El Charco.

Es interesante conocer la influencia que los músicos de Rythm and Blues tuvieron sobre los músicos británicos de los primeros años 60. Los ecos de la nueva música norteamericana llegaban a los oídos de hordas de adolescentes británicos que se agolpaban en las tiendas de discos de ciudades portuarias como Liverpool o Newcastle, y en donde desembarcaban los discos traídos por los marineros en sus bodegas. Así muchos músicos de pop comenzaron a introducir melodías (cuando no directamente las versioneaban y copiaban) en sus canciones. Grupos como Los Stones y los Beatles son deudores en gran medida de artistas como Chuck Berry y su sonido.

Podríamos decir que el rythm and blues siguió un camino de ida y vuelta: nacido en Estados Unidos, modelado en Reino Unido y perfilado a su vuelta a los States. una vez adquiridos los aromas del pop que se elaboraba en las Islas.

Pero no todo el sonido negro vuelve a su hogar. Las subculturas mod y ska tomaron elementos del rythm and blues para formar sus estilos respectivos y en sus señas de identidad encontramos ecos del soul y el blues, la energía de sus actuaciones y su compromiso en una época cambiante y brusca en Occidente: la Guerra Fría y los movimientos contestatarios encontraban en los sonidos negros fuente de inspiración y protesta.

DEL RYTHM & BLUES al RNB.

El nacimiento de la escena Mainstream.

Los años 80 supusieron la explosión del hip hop como género musical aglutinador de las tendencias urbanas de la juventud norteamericana. Pero la domesticación del género por parte de la industria para hacerlo más accesible al gran público, y las constantes influencias recibidas de estilos más establecidos como el pop y el rock consiguieron que el rythm and blues diera cobijo a una amalgama de sonidos en los que se confundían estribillos de soul con recitados rapeados, de tal modo que surgió un estilo indefinido pero muy apetecible para todo el mundo. El acrónimo RNB sería a partir de ahora el gran paraguas en el que se cobijarían artistas en busca del éxito masivo que mezclaban sin pudor funk, disco, hip hop, soul y pop. Y así nace la música de nuestra generación.

Leyendas como Michael Jackson y Prince, sus antecesores (James Brown, Marvin Gaye), o productores como Teddy Riley y Quincy Jones fueron los responsables de crear ese sonido urbano y moderno capaz de atraer tanto a un muchacho de Queens como a una chica de Los Ángeles o Bristol. Por su parte, los raperos más avezados buscaron sonidos más orgánicos que les alejaban del manido “bombo y caja”, acercándoles definitivamente al mainstream y derribando las barreras sociales y culturales.

Desde los años 90 hasta la actualidad el RNB se ha convertido en el sonido distintivo de toda una generación a lo largo del planeta. Sus estrellas son reconocidas por todo el mundo y mueven millones de seguidores. Ellos son los encargados de seguir investigando los nuevos caminos musicales.

KEEP ON WALKING!

El Nu Soul y la experimentación en el RNB.

La mejor prueba de la vigencia de un estilo musical es su capacidad para mutar y transformarse, siempre a la búsqueda de nuevas sonoridades. Hoy por hoy el RNB copa las listas de éxitos de todo el planeta, y sus artistas más inquietos buscan nuevos retos con los que atraer a sus oyentes.

Hoy por hoy la electrónica es uno de los caminos a recorrer por músicos y productores. Ya sea de un modo festivo (David Guetta revienta las pistas de baile de todo el mundo con sus colaboraciones con raperos y divas del RNB) o con experimentos más o menos arriesgados, la fusión de música negra con bases artificiales se ha demostrado como una fórmula eficaz para alcanzar el éxito.

Pero los artistas también recorren el camino contrario: el encuentro de los nuevos sonidos con arreglos orgánicos procedentes del soul ha generado propuestas fascinantes que aúnan el hip hop con sonidos antiguos que sirven de plataforma para la experimentación, sí, pero también para lanzar mensajes de protesta. Artistas como Erykah Badu o Kanye West son referentes a la hora de mezclar el mainstream con el riesgo, naciendo en el hip hop pero desarrollando una carrera que va mucho más allá de las cifras de ventas de discos.

 

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Posted in: Cultura, ZUM!