Crooners. La farándula más canalla.

Posted on 30 octubre 2009

0


ratpack

The Rat Pack

La visita que Harry Connick, Jr. rinde a Zaragoza con motivo del Festival de Jazz [Connick actuó el 7 de noviembre de 2007] nos invita a hacer un repaso por la historia de los crooners, toda una estirpe de entretenedores, de Frank Sinatra a Michael Bublé, pasando por Tom Waits o Nick Cave. Recorrer este estilo es echar un visazo a la historia popular del siglo XX. Las Vegas, una big-band, Jazz, alcohol y alegría; smoking y trajes de noche. Pura diversión.Seguir Leyendo

Los inicios. Los años 30 y el Jazz Vocal.

Las primeras figuras del género surgen encabezadas por el mítico Bing Crosby. La figura hunde sus raíces en el bel canto. El crooner se identifica con el intérprete que, acompañado de una gran banda, canta clásicos del Jazz y del Pop, generalmente del cancionero norteamericano (standards). Figuras de esta época son Fred Astaire (otro mito de los musicales de Holywood), Nat King Cole o Roy Rogers.

La Época Dorada. De los años 40 a los años 60.

frank-sinatra

Frank Sinatra

Holywood, el cine sonoro, Las Vegas y el american way of life propician el establecimiento del crooner como figura indiscutible de la música popular. Referente principal es Frank Sinatra, que con su imagen de canalla simpático, sus ojos azules,  sus apariciones en el cine, sus amoríos con celebridades de la época, la supuesta ayuda del más influyente sindicato del momento (el del crimen, claro), y sobre todo su portentosa voz, le hicieron convertirse en un icono de la cultura de los USA durante las siguientes décadas.

Sinatra fue secundado por sus compañeros de tropelías Dean Martin y Sammy Davis, Jr. en el Rat Pack. Tan legendarios son sus discos y películas como sus juergas, espejo de una sociedad desenfadada y divertida que soñaba con poder emular sus correrías.

Es en estos años cuando surgen  intérpretes como Tony Bennet, Matt Monro, Pat Boone, Paul Anka o Neil Sedaka. Alguna de estas carreras ha durado hasta la actualidad.

La decadencia del género. Años 60 y 70.

Con el afianzamiento del pop y del rock llega un momento en el que el término se considera peyorativo, y a lo largo del tiempo algunos de los intérpretes reniegan de este apelativo (así sucede con el propio Sinatra, que niega ser un crooner en más de una entrevista). Y ahí comienza el declive. No dejan de surgir voces poderosas, sobre todo en Europa,  figuras como el galés Tom Jones o Engelbert Humperdinck, pero parece que el género comienza a decaer y muchos intérpretes terminan sus carreras o acaban abocados a cantar en tugurios, casinos de mala muerte o cruceros de placer para turistas.

La adopción del rock. De los 79 a los 90.

tom-waits

Tom Waits

Quizás es ese aire de malditismo que rodea al crooner acabado, mezclado con la tradición del cabaret europeo de principios de siglo (Bertol Brecht, Kurt Weill), lo que atrae a partir de esta época a un sinfín de rockeros que participan de las grandezas y miserias del crooner: primero se acercan artistas dispares como Jim Morrison, hipnotizados por la teatralidad y la decadencia, para dejar paso a nombres como Tom Waits, que hace suyo lo grotesco y lo literario,  y lo mezcla con rock y blues para dar lugar a un estilo circense y oscuro mil y una veces imitado. Tan oscuro y personal como la carrera de Nick Cave: el australiano lleva una carrera impecable mezclando el rock de raíz con historias tan personales que le convierten en personaje único. Artistas como Viran Ferry (Roíz Music) o Harry Connick, Jr. toman el relevo ya en los años 80. De Europa surgen figuras como la de Carvis Coger, líder de Pula, que se apropian de los tic y las maneras del crooner para construirse una personalidad propia y una carrera fulgurante. En USA, Cariz Isaac, también cantante y actor, recoge el testigo del crooner y lo mezcla con rock y country, dándole una nueva dimensión al personaje, acercándolo al rock más puramente americano y dotándolo de una melancolía hipnotizante.

El resurgir del género. En la actualidad.

Desde el pop, figuras consagradas (Rod Stewart) e ídolos pop (Robbie Williams) han rescatado el gran cancionero norteamericano, y se han regalado el placer de cantar rodeados de una gran banda al estilo de sus predecesores décadas atrás. Esta vuelta del estilo a hecho que surjan nuevas figuras como Michael Bublé o Jaime Cullum, que venden discos como churros revisitando con más o menos suerte los standards grabados mil y una veces antes. En la esfera independiente hay voces profundas como la de Richard Hawley (Reino Unido), desenfadadas como la de Jens Lekman (Suecia) o la de Benjamín Biolay (Francia), heredero de uno de  los grandes iconos de Francia, y modelo de corner al uso – entre otras miles de facetas -: Serge Gainsbourg. Biolay fue el precursor de la vuelta de uno de los mayores crooners de Francia, Henry Salvador, que con casi noventa años sigue llenando auditorios con su estilo único, entre el vodevil Boris Vian y la simpatía de Dean Martin.

No están todos los que son, pero si son todos los que están, al menos en apariencia. Aceptemos esta doble vertiente del crooner y metámoslos a todos en el mismo saco: al alegre, canalla y simpático Dean Martin junto con el oscuro, cabaretero y circense Tom Waits. A veces los géneros huyen de sus propias y fronteras y se enriquecen. Bourbon o Martini, tú decides.

Artículo publicado originalmene en ZUM! Guía de Ocio. Noviembre de 2007.

Anuncios
Posted in: Cultura, ZUM!